viernes 4 de mayo de 2007

Mire aquí y no parpadee

Insisto, no creo que sea casualidad. Los del Registro Civil deben tener un código especial que les exija arruinar la foto de cualquier documento de identidad. Porque nadie pide milagros, ni fotos trucadas que borren las arrugas, que adelgacen, que quiten años de encima o que muestren sólo el mejor lado. No, al menos yo, lo único que pido es que la foto salga lo más parecida posible al modelo real.

Ahora, con los avances de la tecnología, si a uno no le gusta la foto se puede repetir la toma. Ah, la era digital. Pero como en todo, nada puede ser perfecto.

La semana pasada fui a renovar mi pasaporte. En la pantalla me veía bien,
considerando el "no sonría", pero parece que el encargado de imprimirlo no calibró bien la impresora, estaba corto de algunos colores o no sé qué (y obviamente le dio lo mismo), pero la cosa es que cuando me lo entregaron y vi la foto... casi me morí. En realidad no era yo, era un personaje de caricatura que tenía mi nombre, con la cara NARANJA y más encima con una mancha blanca en la frente. Si parezco la hermana de Enrique, de Plaza Sésamo. Qué horror. Y claro, como les gusta ahorrar, usaron esa misma foto para mi carnet de identidad. ¿Qué pasó con el control de calidad?

Firmé el papel que decía "Recibí conforme" y me fui, aunque de conforme, nada. Y bueno, ¿qué otra opción tenía? ¿Decir "no me gusta la foto, hágalo de nuevo"? Seguro que podía hacerlo, previo pago del trámite completo para que ahora quizás saliera con la cara azul. Ojalá que de aquí a 5 años inviertan en una impresora decente (o en empleados con criterio que sepan cuándo repetir la impresión).

Anótese, comuníquese y publíquese, o guárdese en un cajón para siempre.